Noticias Tecnología - Innovación - Ciencia

add ver todas

Lo que la pandemia ha cimentado acerca de la Generación Z

La Generación Z es la que más se ha estudiado recientemente y la que hoy por hoy centra la atención de los marketers a nivel global. Esta generación representa a los consumidores del mañana y su comportamiento es muy diferente al de las generaciones que les preceden. Entenderles en una obsesión para las empresas y sus equipos de marketing.

Uno de los rasgos más característicos de esta generación, formada por individuos nacidos entre 1996 y 2010, es el hecho de que han crecido en un mundo digital, con acceso a internet durante la mayor parte de sus vidas. Adicionalmente, este conjunto de individuos ha vivido una infancia que se ha visto sacudida por fuertes movimientos tanto económicos como sociales, que van desde la crisis financiera de 2008 hasta los más recientes como Black Lives Matter o Me Too. Ambos elementos combinados hacen que, según los expertos, estos individuos estuvieran mejor preparados tanto mentalmente como en sus hábitos para responder al reto que ha supuesto la crisis sanitaria del Covid-19 y los múltiples desafíos que ha traído consigo.

Debido a la gran adopción de la tecnología por parte de esta generación, ya existían en ellos hábitos de reuniones vía Zoom o telemáticas, así como de compras online. Sin embargo, al estudiar el impacto del Covid-19 en esta generación, se observa que, al igual que en el caso de las generaciones precedentes, esta crisis no ha cambiado representativamente los hábitos del consumidor como en un principio se esperaba, sino que ha acelerado los hábitos y las tendencias de comportamiento que cada una de las generaciones venía presentando.

En el caso de la Generación Z estos hábitos y comportamientos incluían la necesidad de presentar el contenido de forma visual y accesible para ellos, ya que de media esta generación ve 23 horas de vídeo en streaming a la semana y tiene un spam de atención de 8 segundos, frente a los 12 de los millennials. Prueba de la apuesta por esta tendencia es el desarrollo por parte de diversas empresas de funciones de búsqueda por imágenes. Esto supone que las marcas deben hacer un contenido muy atractivo y visual, o de lo contrario jamás conseguirán comunicarse con esta generación. Además, este contenido deberá estar en formato móvil, ya que es el principal vehículo de comunicación de esta generación con sus seres queridos, así como para el consumo de contenido, las compras y el ocio.

La capacidad de personalización es también una de las grandes demandas de esta generación, y va mucho más allá de simplemente conocer sus nombres o ciertos gustos y reflejarlo en las comunicaciones. Esta generación está compuesta por usuarios muy activos de plataformas con capacidad de personalización de contenido como Netflix o Spotify, y esperan de las marcas una oferta absolutamente personalizada o incluso llegar a la cocreación con las mismas.

Por último, esta generación se caracteriza por ser más desconfiada que las anteriores, por lo que su consumo no sólo será con marcas en las que confíen, sino que también necesitan tener un impacto positivo en el medio ambiente, en la sociedad o conectar de manera directa con valores que compartan y con los que se sientan identificados. 

Guidance

  • La Generación Z es la nueva generación de consumidores que se espera que lleguen al mercado en los próximos años, por lo que comenzar a trabajar en los atributos que conecten con ellos será un factor determinante del éxito futuro de las empresas.
  • No debe olvidarse que actualmente existen generaciones con un poder adquisitivo y una representación en el conjunto de la población mucho mayor que la de la Generación Z, por lo que las marcas no deben descuidar ni desatender a generaciones precedentes que continuarán siendo durante mucho años un auténtico filón.

¿Quieres saber más?

Time: How Generation Z Will Change The World According To Experts

NOTICIAS RELACIONADAS

add ver todas

¿Podrá el 'revenge spending' salvar la industria del...

Revenge Spending es un término que aparece en China en los 80 para describir el comportamiento de un consumidor que, tras años de restricción y pobreza durante la Revolución Cultural, se lanzó a las calles a adquirir todo tipo de bienes. Este término resucita 40 años después para describir el comportamiento esperado por parte de clientes que, tras meses de ahorro, incertidumbre e imposibilidad de ir de compras de forma física, gastarán más de lo normal en sus próximas salidas.

La carne de albóndiga de mamut a partir de ADN

Una startup australiana llamada Vow ha producido una albóndiga de carne de mamut, que se presentó la semana pasada en el Museo de Ciencias Nemo en los Países Bajos. La startup ha conseguido producir la carne del animal extinguido desde hace millones de años a partir de su ADN, en ningún caso se ha utilizado carne muerta.

La tarjeta de crédito que rastrea las emisiones de carbono...

La startup sueca Doconomy ha lanzado al mercado la primera tarjeta de crédito que permite limitar el gasto en compras no en base a la cuantía monetaria gastada, sino a las emisiones causadas por aquello que se compra. Esta tarjeta fabricada con materiales reciclados permite, además, compensar la huella de carbono emitida con las compras donando a proyectos certificados por Naciones Unidas a través de una app.

La maduración de la fabricación aditiva: aplicaciones de...

La impresión 3D, un término que a menudo se utiliza como sinónimo de fabricación aditiva (la adición sistemática de materiales para formar un producto final), tiene actualmente alrededor de cuatro décadas de antigüedad. Originalmente fue desarrollada en los años 80, con la finalidad de reducir los plazos y los costes para el desarrollo de prototipos. Por aquel entonces, la tecnología de impresión 3D era ampliamente desconocida por la generalidad debido a los elevados costes y a la limitación de herramientas de software disponibles. La última década ha visto numerosos avances en la impresión 3D, a la vez que la bajada de los costes y los avances tecnológicos han conseguido que sea más viable comercialmente. 2 de cada tres fabricantes ya utilizan la impresión 3D, y otro 25% está planeando adoptarla en un futuro. Esta tecnología está siendo utilizada para desarrollar vehículos, aviones, casas, dispositivos médicos, prendas de tejido vivo, muebles, etc., aunque no todos a escala. Está previsto que la industria de impresión 3D a nivel mundial crezca de 7,3 miles de millones de dólares en 2016 a 12,7 miles de millones de dólares en 2018, y a 21,2 miles de millones en 2020, lo que representa un CAGR del