Noticias Tecnología - Innovación - Ciencia

add ver todas

Comida hecha a base de aire y energías renovables

La innovación en la industria alimentaria es un tema en constante evolución. La compañía finlandesa de alimentación y tecnología Solar Foods propone una receta novedosa: comida hecha a partir de aire y energías renovables. Se trata de una proteína fabricada exclusivamente con electricidad (energía solar o eólica), agua, dióxido de carbono y microbios. El resultado final del proceso da lugar a unos polvos, conocidos como «solein» o soleína. Los planes de Solar Foods buscan desvincularse de la producción agrícola y llegar a comercializar sus alimentos en los supermercados en 2021.

Las implicaciones de esta innovación son:

  • Cuidado del medioambiente – La creación de alimentos por esta vía requiere muchos menos recursos que los procedimientos tradicionales. La producción de comida convencional implica un gasto de agua insostenible y poco razonable. El proceso utilizado por Solar Foods es 100 veces más respetuoso con el medio ambiente que el de la producción de carne y 10 veces más que el del cultivo de plantas. Ayudaría a reducir la demanda de alimentos para el ganado y los cultivos necesarios para alimentarlos, disminuyendo así las emisiones de CO2.
  • Nuevas alternativas alimentarias – Esta propuesta supone una alternativa más en el amplio abanico actual de soluciones alimentarias. En particular, podría tener grandes repercusiones, ya que actualmente uno de los principales limitantes en el desarrollo de la carrera espacial es el limitado suministro de recursos provenientes del sector agrícola y ganaderos. Este tipo de soluciones podrían dar respuesta a este problema.

Para saber más, haz clic aquí

NOTICIAS RELACIONADAS

add ver todas

Copenhague, la ciudad más ‘inteligente’ del mundo

Brookings Institution, un think tank sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el desarrollo de políticas públicas sólidas, ha publicado recientemente su nuevo estudio sobre las ciudades más ‘inteligentes’ del mundo. En 2017 Copenhague fue la ciudad con el índice de ‘inteligencia de ciudad’ más elevado del mundo. El término ‘ciudad inteligente’ proviene de la adaptación inglesa de ‘Smart city’. Pero, ¿qué significa éste término? Esta expresión describe un tipo de desarrollo urbanístico que se basa en la sostenibilidad. Concretamente las ‘ciudades inteligentes’ se basan en cuatro pilares que actúan como principios a seguir.CIUDADES INTELIGENTESLos cuatro pilares principales del concepto ‘Smart city’ son: Las cuestiones ambientales y la eficiencia energéticaLa comunicación fluida entre: asociaciones, ciudadanos, empresas e institucionesEl uso compartido de bienes y serviciosLa integración de las tecnologías de la información y de la comunicación, la robótica y los sistemas inteligentesHay una serie de razones que han sido clave para que la capital danesa se convierta en el laboratorio de referencia para el desarrollo de nuevas tecnologías inteligentes. Algunas de estas razones son la fuerte colaboración entre el sector público y el privado, el alto nivel de digitalización de las diferentes administraciones, y el hecho que la población danesa

La tarjeta de crédito que rastrea las emisiones de carbono...

La startup sueca Doconomy ha lanzado al mercado la primera tarjeta de crédito que permite limitar el gasto en compras no en base a la cuantía monetaria gastada, sino a las emisiones causadas por aquello que se compra. Esta tarjeta fabricada con materiales reciclados permite, además, compensar la huella de carbono emitida con las compras donando a proyectos certificados por Naciones Unidas a través de una app.

Desperdicios de granja reconvertidos en suplementos...

La compañía de tecnología alimentaria canadiense Comet Bio ha generado una tecnología capaz de convertir, en sólo dos pasos, residuos como hojas sueltas y tallos de cultivos tradicionales en una amplia gama de biomateriales útiles para la fabricación de suplementos alimenticios y edulcorantes

Un recubrimiento antimicrobiano a base de plantas para...

Un equipo de científicos de la Universidad de Rutgers ha desarrollado un recubrimiento biodegradable a base de plantas que se puede rociar sobre los alimentos para prolongar su vida útil y protegerlos contra los patógenos.