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La IA generativa es solo una fase, lo que sigue es la IA interactiva

La visión de Mustafa Suleyman, el cofundador de DeepMind, sobre la evolución de la inteligencia artificial (IA) es interesante y refleja una tendencia importante en el campo de la IA. La IA generativa se ha centrado en la creación de contenido autónomo, mientras que la IA interactiva busca llevar la interacción entre máquinas y humanos un paso más allá.​

La evolución de la IA se puede entender en tres etapas:

  • Primera etapa: Clasificación. En esta fase inicial, la IA se enfocaba en clasificar datos. Esto significa que se entrenaba a la IA para reconocer y etiquetar diferentes tipos de información, como imágenes, vídeos, audio y texto.
  • Segunda etapa: Generación. Aquí la IA avanzó hacía la capacidad de generar nuevos datos. En lugar de limitarse a etiquetar o reconocer la información existente, comenzó a crear datos completamente nuevos. Esto incluye la generación de imágenes realistas, textos coherentes y música, entre otros.
  • Tercera etapa: Interactiva. La próxima fase de la IA se centrará en la interacción. En este punto, se espera que las personas no solo escriban o hagan clic en botones para comunicarse con la IA, sino que hablen con ella de manera natural, como si estuvieran teniendo una conversación. Estas IA serán capaces de comprender objetivos generales de alto nivel y tomarán acciones en base a esos objetivos.

En esta línea evolutiva, el cofundador de DeepMind, Mustafa Suleyman, quiere desarrollar un chatbot que vaya más allá de la generación de texto. Este se enfoca en la próxima etapa de la inteligencia artificial: la IA interactiva, que implica robots capaces de realizar tareas asignadas, coordinando con otros programas y personas.

Es importante destacar que la IA interactiva también plantea desafíos éticos y técnicos, como la privacidad, la seguridad y la coordinación efectiva con humanos y otros sistemas. Sin embargo, es un campo emocionante que promete transformar la forma en que interactuamos con la tecnología y cómo esta nos ayuda en nuestra vida diaria.

En este sentido, se está trabajando en modelos interactivos que sean totalmente controlables por los humanos. Esto implica establecer límites claros y definidos que las IA no pueden sobrepasar. El cofundador de DeepMind pone de ejemplo el nuevo modelo que están desarrollando llamado Pi. Se trata de un modelo de IA interactiva completamente respetuoso. Se ha diseñado para que no pueda producir cosas racistas, homofóbicas, sexistas o cualquier otro tipo de material tóxico.

Esto representa un gran cambio en lo que la tecnología puede hacer, ya que la tecnología actual es estática.  


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